Un rompecabezas

Entre tanto suceso negativo, entre tanto desastre -sismos, huracanes, y secesiones- decidí dedicar la mañana a perderme en la lectura de algunos autores de la literatura contemporánea. Hice una lectura que estipulo calificar de “postmoderna”: llena de interrupciones, de saltos (de la columna en internet al libro; del libro a twitter; de twitter a Instagram, y volvía a empezar). Fue una lectura plagada de muchas otras y en clave de rompecabezas. Rescato algunas frases, acaso las piezas de ese rompecabezas que encuentra forma en mi cerebro.

De Alejandro Zambra en “Bonsai”: La elección de una maceta es una forma de arte por sí misma, […] un bonsái no es un árbol bonsái porque la palabra ya contiene al elemento vivo.

De Julián Herbert en “Canción de tumba”: Todos los hombres viéndola. Pero venía conmigo. Ahí, a los cinco años comencé a conocer, satisfecho, esta pesadilla: la avaricia de ser dueño de algo que no logras comprender.

De Valeria Luiselli en “Los niños perdidos”: Las historias difíciles necesitan ser narradas muchas veces, por muchas mentes, siempre con palabras diferentes y desde ángulos muy distintos.

De Isabel Zapata en una columna que publica en “Medium”, y que encuentran en su TL de Twitter: Debe ser cierto que los temblores reacomodan el suelo, porque me reacomodaron a mí: nunca me había sentido tan chilanga como en medio del desastre. De ahora en adelante, cuando me pregunten de donde soy diré: soy de la ciudad que no se rompe.

Otra vez algo de Zambra en “Mis documentos”: Dejé de fumar debido a las migrañas, pero quizás no fue el motivo principal. Lo que pasas es que soy cobarde y ambicioso. Soy tan cobardee que quiero vivir más. Qué cosas más absurda, realmente: querer vivir más. Como si fuera, por ejemplo, feliz.

Algo de Juan Gabriel Vásquez en “El ruido de las cosas al caer”: No hay manía más funesta, ni capricho más peligroso, que la especulación o conjetura sobre los caminos que no tomamos.

De Juan Pablo Villalobos en su TL de Twitter: Mi apoyo a la “unidad de España” ha sido dormir una siesta de hora y media.

Uno de Héctor Hernández Montecinos de su TL de Facebook: Cada vez que uno viaja decide mil cosas, corta algunas y se esperanza con otras. Esta vez no es distinto. De algún modo siempre se piensa en el amor. Las relaciones son invitaciones a ser nómadas, a fluir, a dejarse llevar de la mano de alguien.

El rompecabezas que pienso, me piensa fragmentado. Es como si todas las piezas tiraran en sentidos distintos, en direcciones opuestas, en caminos que se bifurcan. Lo mismo se erige en una proyección de amor, que de filosofía del lenguaje, de esas ideas que habitan todas las cosas cuando caen. También lo veo como un retrato de mis manías políticas, de mi obsesión con nombrar el mundo para entenderlo mejor. Es un rompecabezas…

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