AMLO ¿confundido o confuso?

Las recientes declaraciones de AMLO respecto a conceder una amnistía y perdonar a los líderes de los grupos criminales para garantizar la paz en nuestro país, causaron revuelo, por decir lo menos. Era de esperarse: es una de los temas más sensibles que existen en el ámbito público. En múltiples editoriales se discutió la declaración. ¿A quiénes beneficiaría la amnistía? ¿Es posible llegar a tal arreglo? ¿Es conveniente? Yo estoy en total desacuerdo con lo planteado. Aquí mis razones.

Cuando uno tiene una responsabilidad política, como ser aspirante a gobernar este país, debe cuidar, en extremo, lo que profiere, lo que declara públicamente. AMLO después de 15 años de andar en esas lides, ya debería haber aprendido esto. Pero parece que no. Las palabras cuando entran en la esfera de lo público tienen efectos que van más allá de la comunicación personal: éstas adquieren peso, es decir, equivalen a actuar en el mundo, a accionar sobre éste. Por eso cuando habla de amnistía y luego de perdón, confunde a quienes lo escuchamos y da pie a múltiples interpretaciones. No es lo mismo una amnistía que un perdón, ni un perdón que un indulto. La amnistía lo que hace es derogar retroactivamente una norma jurídica que califica un hecho como ilícito. De hecho, y en honor a su etimología, es lo más cercano a un olvido, es una verdadera amnesia del ordenamiento jurídico respecto a conductas ya realizadas que califican como un delito. El peso de la medida es tal, que la amnistía debe concederla el poder legislativo. El indulto, por su parte, no comprende el olvido de la conducta ilícita, sino sólo excepciona su sanción. La conducta ilícita y la norma que la califica como tal seguirán existiendo, pero no se aplicará la sanción. El perdón tiene otra entidad. Es un acto que depende de cada persona: se perdona un mal que se sufrió personalmente, un mal infligido subjetivamente.

Teniendo esto claro, ¿qué pretende AMLO?, ¿olvidar todo lo que han hecho los líderes de las bandas criminales durante los últimos años, indultarlos o perdonarlos? Yo creo que ni él lo sabe, lo que sí es un hecho es que no puede perdonarlos, eso corresponde a cada una de las víctimas. Y una amnistía o un indulto requieren de precisar varias cosas. ¿A quién se amnistiaría o indultaría? y ¿por cuáles delitos? Hemos caído en una falsa generalización del fenómeno criminal de los últimos años. Creemos que todo está relacionado con el narcotráfico y no es así. En primero lugar, dentro de la actividad del narcotráfico hay múltiples aristas: producción, distribución, comercialización, etcétera. En segundo lugar, no es cierto que todos lo males devengan de el trasiego de drogas, sino que hay bandas criminales que ya ni siquiera tienen que ver con esto y se dedican a extorsionar, a secuestrar, a violar, y a matar a diestra y siniestra, sin que su “negocio” tenga que ver con las drogas. ¿Sobre cuáles de todos estos delitos deberá recaer la amnistía o el indulto? ¿Sobre los criminales que desmiembran a sus víctimas por obtener una ganancia?

Y con esto concluyo. Se nos ha olvidado lo que verdaderamente buscan los líderes criminales: enriquecerse ilícitamente. Punto. Pretender comparar el problema que tiene México con el que se tuvo en otras latitudes, como las FARC en Colombia, como FMLN de El Salvador, o IRA en Irlanda, por decir algunos, es caer en una confusión grave. Éstos movimientos buscaban cambiar el sistema constitucional mediante las armas (algo para mí, también injustificable) y no enriquecerse a toda costa. Ésos fueron problemas políticos que buscaban una salida política. La dinámica de los criminales en México es más parecida a la de la mafia napolitana, otra asociación criminal. Recordemos que en 2006, el gobierno italiano liberó a más de 18 mil criminales gracias a una amnistía otorgada por la administración de Romano Prodi. Los resultados fueron desastrosos: la violencia en  Nápoles se recrudeció a tal grado que el gobierno de Prodi consideró hacer una intervención militar en la ciudad. La credibilidad del sistema judicial italiano también se vio afectada: muchos de los criminales habían sido encerrados tres o cuatro veces y eran liberados en un periodo mucho menor al que dictaba la ley…

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