Lic. Alejandro Moreno Cárdenas

Presidente del Comité Ejecutivo Nacional 

Partido Revolucionario Institucional. 

PRESENTE 

Nací y crecí en una familia de priístas. Mi padre fue servidor público por más de 30 años y siempre estuvo orgulloso de su militancia. Mi madre también pasó por el servicio público. Sus vivencias son mi actual herencia. Por mi formación, puse a las ideas y convicciones por delante. Para mí, gobernar primero es pensar y luego actuar. Por eso me preparé, a veces de manera intensa, porque quería –y quiero- asumir plenamente la responsabilidad de mis actos en lo público. 

Después de la preparación vino la acción y he participado en distintas posiciones políticas y profesionales. En 2013 me registré como militante del PRI. Lo hice porque estoy convencido de que la política se hace en colectivo y que, por eso, los partidos políticos son vehículos fundamentales e insustituibles en una democracia. Lo hice porque en mi entonces jefe, y en los políticos priistas que conocía, tenía referentes de cómo hacer buena política. Esa mezcla de  preparación necesaria para construir buenas políticas públicas, y de templanza y carácter para navegar con firmeza en los mares sinuosos de la vida política. 

Entré a un PRI en donde había referentes políticos e intelectuales. Un PRI en donde realmente importaba la construcción de políticas públicas, esas decisiones colectivas que son capaces de cambiarle el rostro a un país. Participé de lleno en la implementación de la reforma educativa, la reforma más importante de los últimos decenios de este país. Después, como Delegado Federal del INFONAVIT en Durango, me dediqué a recorrer el estado para solucionar los problemas de los derechohabientes. 

En el 2018 la dirigencia estatal de Durango me invitó a ser candidato a diputado local. Fui derrotado junto con un equipo de durangueses que creyeron en un proyecto de futuro. La derrota fue una oportunidad para reflexionar con objetividad y apertura sobre lo acontecido. Esas reflexiones las escribí, las conversé con varios miembros connotados del partido, pero no tuvieron eco alguno. Intenté acercarme varias veces a la dirigencia nacional, lamentablemente, sin éxito. 

Hoy veo a un PRI vacilante y acomodaticio, sin proyecto de futuro y con cada vez menos referentes. Veo a un PRI que no sabe qué defender de su pasado ni cómo encarar su presente. Veo un PRI sin ideas, sin programa y sin mapa de navegación en un contexto donde saber ser oposición inteligente y firme es crucial para evitar la peor crisis política, moral, social y económica que México haya enfrentado desde 1932. Sin pasado claro y sin presente definido, simplemente, no hay futuro posible que valga la pena. 

Hoy el país requiere de alternativas valientes, de imaginar otros mundos posibles. A esa tarea quiero contribuir y, por eso, me permito presentarle formalmente mi renuncia al PRI. 

Atentamente 

Martín Vivanco Lira

Facebook Comments